El cantante, conocido como “El Rey del Acordeón”, fue detenido el viernes después de que se suscitara una balacera en la residencia de Édgar Valdés Villarreal, alias “La Barbie”, jefe de sicarios de la organización criminal de los Beltrán Leyva.
En el festejo también fueron detenidos Los Cadetes de Linares y el grupo Torrente, aunque los artistas fueron liberados horas después de que no se les comprobara algún nexo con el crimen organizado.
De acuerdo a información del noticiero radiofónico “Panorama Informativo”, los abogados de Ayala expresaron que a éste se le contrató para un espectáculo y no sabía a quién le iban a dar el show.
Este caso no es el primero que se presenta en fechas recientes donde cantantes gruperos se vean involucrados con el narcotráfico.
Hace unas semanas, los Tucanes de Tijuana fueron censurados en la ciudad que los vio nacer debido a una supuesta complicidad con narcotraficantes mexicanos.
El secretario de Seguridad Pública de Tijuana, Julián Leyzaola, pidió que el célebre grupo de narcocorridos fuera investigado, pues dijo que si escribían sobre el narco, era porque debían saber quiénes eran y dónde se encontraban.
La agrupación se defendió días después a través de un comunicado, donde expresaba: “No somos delincuentes, tan sólo músicos”.
Otros artistas como Lupillo Rivera, Gloria Trevi, Vicente Fernández, Los Tigres del Norte, Marco Antonio Solís, el grupo RBD y Juan Gabriel han sido vinculados con el narco, argumentando que ofrecen su música en fiestas privadas de los cárteles.
Sin embargo, los famosos se excusan en el “yo no sabía”, pues la mayoría ha declarado no conocer a los clientes y haber hecho los contratos a través de terceros.
Un peligro inminente
Inmiscuidos o no en el negocio de la droga, los artistas que utilizan en sus canciones historias sobre el narcotráfico pueden terminar convirtiéndose en tragedia, como fueron los casos del cantante Valentín Elizalde y del vocalista de K-Paz de la Sierra, Sergio Gómez, quienes fueron ejecutados por el crimen organizado.
Otro que pagó con su vida fue el músico José Martínez Ochoa “El pulga” (ex integrante de Banda El Recodo), quien tocaba en una banda local durante una fiesta que se efectuó en casa de la familia de la entonces diputada Sandra Lara, cuando balas perdidas le arrebataron la existencia.
La música, primero
Sin embargo, poco han asustado a los artistas estas ejecuciones, pues sobre todas las cosas, ellos siguen defendiendo la música.
Tal es el caso de Lupillo Rivera, “El Rey del Corrido”, quien suele narrar en sus canciones historias sobre los narcotraficantes.
“La música no tiene la culpa, el corrido existe porque hay gente que escribe lo que ve, nada más, y porque la gente lo pide”, dijo en entrevista reciente, en alusión a la posición de las autoridades de que ese género musical promueve y elogia las actividades de los narcotraficantes: “no tiene que ver nada con eso”.
Los Tucanes de Tijuana, a quienes hasta se les suspendió un concierto en Tijuana, defendieron su música a través de un comunicado.
“Miles de historias interesantes nos llegan en servilletas y recados en nuestras presentaciones. Siempre hemos escuchado al pueblo, que es para quien trabajamos y es el que rechaza o acepta nuestras canciones”, explicaron.
Los Tigres del Norte también han debido defender sus canciones, pues en fechas recientes, el tema “La Granja” fue censurado en algunas estaciones de radio mexicanas por hablar del narco y la política.
A detalle…
En México, gruperos han sido relacionados con el tema del narcotráfico, pero sólo por ofrecer presentaciones a presuntos narcos. Algunos de estos famosos han sido Los Tucanes de Tijuana, El Coyote y su banda Tierra Santa, Los Canelos de Durango, El Potro de Sinaloa, Los Cachorros de Juan Villarreal, Los Intocables del Norte, Pancho Barraza, Julio Preciado, Pablo Montero y K-Paz de la Sierra.
En Guatemala, diversos cantantes mexicanos sí han actuado para conocidos mafiosos de ese país. Y es que se dice que jefes de cárteles guatemaltecos, han pagado miles de dólares para gozar en sus fiestas de las actuaciones de Vicente Fernández, K-Paz de la Sierra, RBD, Marco Antonio Solís y Los Tigres del Norte, entre otros.